domingo, 6 de mayo de 2012

El gato dormilón



Gatito era un dormilón de marca. Vivía en el bosque y sólo dejaba la cama para comer y cenar. Como tenía dinero, no se preocupaba de buscar trabajo y, día tras día, se iba poniendo más gordo. Llegó un momento en que su criada, el ave Nicarona, tenía que ayudarle a salir de la cama, pues por sí solo era incapaz de hacerlo.

"Da pena verle. ¡Qué grasiento y repelente está!" - pensó una linda gatita, al verle ante la puerta de su casa. El gato contemplaba a la gatita mudo de asombro ante su exquisita belleza. Se había enamorado perdidamente de la dama. Cuando Gatito quiso acercarse a ella, ésta se alejó, con gesto despreciativo.

Gatito perdió el sueño y empezó a comprender que la vida era algo más que comer y dormir. Al mirarse en el agua del río comprobó lo feo y gordo que estaba. Desde ese momento, Gatito hizo el firme propósito de buscar trabajo, hacer gimnasia y adelgazamiento y dormir sólo lo necesario.

Quizá con el tiempo, su querida Gatita cambie de opinión respecto a él. De momento, Gatito tiene que recuperar el tiempo perdido.

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